This entry was posted on Sunday, January 7th, 2007 at 12:09 pm and is filed under Principal. You can follow any responses to this entry through the RSS 2.0 feed. You can leave a response, or trackback from your own site.
Ésta debe ser baja en grasa y alta en carbohidratos complejos, sobre todo, verduras y frutas.
Las grasas preferiblemente deben ser monoinsaturadas, como el aceite de oliva virgen, los frutos secos y el pescado azul, rico en àcidos grasos Omega 3.
Desayunar todos los días. Lo ideal es hacer 3 comidas principales y dos pequeños tentempiés (a media mañana y a media tarde); la cena debe ingerirse a una hora temprana, ya que el proceso de digestión se ralentiza si estamos tumbados, debe de ser ligera y de fácil digestión. Masticar lentamente hace que los alimentos se digieran mejor.
Se ha de incrementar la cantidad de fibra en la dieta. Ésta se encuentra en las frutas, legumbres y verduras, especialmente en su piel, y tambien en los cereales integrales; en algunos casos podemos aplicar suplementos de la fibra mediante cápsulas o sobres.
Consumir moderadamente alcohol o no tomarlo. En caso afirmativo se puede beber vino tinto de calidad, como maximo 2 copas al dia, ya que esta variedad es rica en polifenoles, potentes antioxidantes con un efecto protector cardiaco.
Mantener el peso preferiblemente entre el 5% y el 10% por debajo del considerado ideal. Está demostrado que aumenta la longevidad.
En conclusión, se trata de reforzar la dieta mediante vitaminas, antioxidantes, minerales, oligoelementos, extractos vegetales, acidos grasos Omega 3 y Omega 6. Básicamente, implica seguir una dieta mediterránea equilibrada, aunque incrementando el consumo de frutas y verduras.
Fuente: Sociedad Española de Medicina Antienvejecimiento y Longevidad